2002

viernes, 11 de junio de 2010

ME SIENTO AVERGONZADO

















Digo sin nostalgia que en aquellos tiempos grises, cuando Franco vivía, gritábamos libertad por las paredes. Más tarde, lo hicimos contra la OTAN y contra todas las guerras. Y siempre lo hemos hecho en defensa de los derechos de los trabajadores y de los pueblos. Aunque estos son tiempos de avances tecnológicos evidentes, sigue teniendo sentido la expresión libre del deseo de un mundo mejor. ¡Qué duda cabe! Si hay que seguir escribiendo en las paredes, se escribe. Eso sí, con respeto hacia la pared. Hasta con permiso de ella, si puede ser.

Hace ya unos años, sin embargo, que en Gerena aparecen una y otra vez pintadas alusivas hacia el Alcalde. Las encuentras incluso a kilómetros de la localidad. Quienes las hacen no reparan en gastos. Ellos sabrán el por qué de tan empecinado empeño. He podido comprobar que para mi hija pequeña es ya un paisaje habitual a través de los cristales de las ventanillas del coche.

Hay quienes se regodean al ver cómo vilipendian al adversario político. En su interior se sonríen y hasta lo justifican. “Se lo tiene merecido”, sentencian. En mi opinión no tienen nada de grito de rebeldía contra la injusticia. Hay otros modos elegantes, tajantes, radicales de mostrar disconformidad, discrepancias o repulsa.

También en tiempos de Franco arrojábamos panfletos. El miedo nos hacía correr tras dejar sembradas las calles de proclamas contra el dictador. Muy recientemente, recogimos en las cercanías y a las puertas del Instituto un panfleto soez y vergonzante. Tuve que decirle a mi hija, en el camino de vuelta a casa, que no leyera uno de aquellos papeles. Ese mismo día, en nombre de algunas familias que me hicieron llegar su queja, manifesté al Ayuntamiento nuestra contrariedad y denunciamos el hecho. Lo haremos cuantas veces sea necesario para recordar y advertir que los caminos de la educación discurren muy alejados de las groserías y los insultos que se esconden detrás de la impunidad de un papel anónimo.

Hoy, una vez más, en el interior del patio de nuestro Instituto, hemos recibido una nueva muestra de los improperios que se dirigen a la primera autoridad local. ¿Son las mismas personas de siempre? Sean quienes sean, se han tomado la “molestia”, con una brocha gorda y pintura plástica, con la complicidad de la noche, de decorar con mensajes nuestro centro. Hoy, grandes y pequeños han vivido la jornada escolar en un decorado impropio de un ámbito en el que educamos para saber convivir.

No ya desde el deber de responsable de un centro educativo sino como ciudadano de a pie, quiero hacer saber y compartir con vosotros y vosotras mis sencillas reflexiones:

1º. Estas pintadas son un atentado contra bienes públicos. Causan un destrozo casi irreparable que obligará a un significativo desembolso económico de los ya menguados presupuestos de la administración. Constituyen, pues, un verdadero atentado contra la comunidad. Estas pintadas van contra todos.

2º. Su efecto es demoledor no sólo materialmente. En el plano de lo vivido, de las experiencias, lanza una empobrecida y lamentable idea de lo que es la política en nuestros niños y jóvenes. ¿Estarán interiorizando nuestros hijos e hijas (incluidos los de los que han hecho estas pintadas) que en el futuro lo que hay que hacer es insultar al alcalde o al concejal o a quien ostente un cargo de responsabilidad pública? El aprendizaje de la democracia se vuelve estéril por este camino. Es verdad, habrá quien diga, que tampoco en otros ámbitos de la vida política (véanse los plenos, por ejemplo) lanzamos mensajes constructivos y esperanzadores sobre lo que debe ser una referencia edificante del diálogo y el debate político. Verdaderamente no es esta la democracia que soñábamos en las noches de pintadas y panfletos. Pero que nadie se auto engañe: no son comparables quienes lanzan insultos anónimos en las paredes y quienes discuten, debaten o se enfrentan a la vista de todos, con nombres y apellidos, y mantienen sus puntos de vista y defienden sus posiciones políticas. Estamos obligados a creer en la política, aunque seamos torpes en el ejercicio democrático de su construcción diaria. No tenemos otra salida.

3º. En unos segundos, los que se tardan en entrar en el centro y leer estas pintadas, se han perdido las exiguas conquistas que el profesorado intenta y logra en el terreno de la educación en valores. Una labor que desarrollamos cada día en un pulso muy desigual frente a los poderosos medios de comunicación y la sociedad en la que vivimos. Quienes han pintado no pueden imaginar cuánto daño moral han hecho hoy a los niños y jóvenes de Gerena, Las Pajanosas, El Garrobo, El Castillo, Aznalcóllar… Los efectos deseducativos de su lección han sido demoledores. ¿Dónde quedan nuestros esfuerzos por tratar de convencer a nuestros alumnos y alumnas de que el insulto no es el camino para resolver nuestras diferencias?

¿Tristeza? ¿Indignación? ¿Impotencia? Cuando te encuentras con una cosa así, no sé exactamente en qué orden, surge una mezcla de emociones similares. Cuando hoy entré en el Instituto y leí las pintadas, sentí y recibí los insultos como si estuvieran dirigimos a mí. Así los recibo.

Cada día trato de explicar a mis alumnos que aunque uno no lo haya votado, aunque uno no piense como él, un alcalde o un presidente del gobierno lo es de todos los ciudadanos y ciudadanas y a él le debemos respeto. Representa a todos, representa al pueblo.

Me costó años asimilar una derrota electoral… Gerena siempre ha formado parte de mi propio proyecto personal y vital y es duro verse excluido de él. Pero mi oficio de educador me ha ayudado a entender que no es transformador lo que enfrenta, que la política no puede estar por encima de las personas y de la amistad entre ellas. Tengo sobrados motivos personales para mantener deudas políticas pendientes, incluso para el resentimiento, pero ese tipo de vida no merece la pena vivirse. Frente a ello practico el perdón reparador. Os lo recomiendo. Es tremendamente sanador. Aunque suscite incomprensiones diré que rechazo de todo plano estos métodos y a quienes los emplean. Saludarse, chocarse la mano, cambiar impresiones, embarcarse en proyectos comunes, compartir esfuerzos, tenerse afectos… desde la discrepancia y las diferencias. Ese es el proyecto que cada día emprendo.

Sé que ando un tanto ausente de muchos aspectos de la vida local, reconozco que no puedo estar en todo. Incluso ando ausente con mayor frecuencia de la deseada de este blog. Hoy sí necesitaba enfrentarme a la obligación de escribir algo. Lo he pasado mal con este asunto de las pintadas. Algo más que debo agradecerle a sus autores. Sólo decir a quienes empleáis tiempo en leer estas líneas que frente a la indiferencia o al fundamentalismo merece la pena practicar el intercambio de razones y de sentimientos y, sobre todo, mantener vivo un debate con quienes hayan perdido la esperanza en la capacidad de los seres humanos para entenderse.

miércoles, 19 de mayo de 2010

En recuerdo de Ana


Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.


Gioconda Belli

sábado, 15 de mayo de 2010

Me siento en el banquillo... con Garzón


He tenido siempre vocación política. En ella me formaron mis maestros y educadores. A pesar de mi actual lejanía de la afiliación política concreta, me interesa la política, entendida ésta como militancia en lo comunitario, como compromiso con quienes sufren las injusticias, como acción sobre lo que debe cambiar para elevar y compensar a los últimos, como manera de incidir en la mejor organización de la convivencia, como búsqueda de la verdad, como grito de defensa de la dignidad humana en masculino y en femenino, como preocupación sincera por lo que ocurre a tu alrededor, por quien vive a nuestro lado. No me gusta escuchar que la desprecian. Sólo un ignorante puede afirmar que la política es despreciable. ¡Cuán pesada es aún entre nosotros la huella de una dictadura forjada sobre la idea de la política como origen de la “perdición y ruina” de la patria! Sí, el desprecio a la política no es más que un recurrente argumento fascista. Eso no quiere decir, sin embargo, que haya malos ejemplos de quienes envilecen la vida política con sus modos de hablar, con sus mangoneos y ninguneo a la ciudadanía. Está el panorama poniéndose a tono con los enemigos de la política. (Ya se verá en las próximas elecciones). Las dictaduras abominan de la política: Los carteles del “Prohibido hablar de política” se exhibían en lugares públicos durante el franquismo. Digo con frecuencia que nuestra Guerra (In) Civil fue el fracaso de la democracia y el aniquilamiento de la política, la victoria de la sinrazón de las armas de los militares. No sólo hoy por lo de ayer, hace ya tiempo que vengo arrastrando una vergüenza profunda. Verdaderamente, este país nuestro, del que podemos sentirnos orgullosos por millones de razones, es digno de vergüenza. Garzón, como cualquiera de los muchos personajes públicos, no ha sido para mí un mito o un modelo a seguir. Es más, es criticable por muchas razones. Pero de ahí al bochornoso espectáculo del Consejo del Poder Judicial hay una distancia sideral. No es casual que los que más avergonzados se muestran son quienes han sufrido persecución directa o indirecta durante alguna de las dictaduras más o menos recientes. Quienes investigamos qué pasó durante la represión del franquismo y nos hemos aproximado al dolor de los vencidos (que es y debería ser el dolor de todos) comprendemos bien el papel del juez en la recuperación de la memoria de los tanto tiempo olvidados. Hoy, como Llamazares, ni acato, ni respeto, me declaro no sólo objetor, sino insumiso de la justicia oficial, por la que siento, simple y llanamente, asco. Si a esto le añado la decisión de los gobernantes de apretar el cinturón a los de siempre para pagar el pato de quienes han jugado a la mala política, es un día para pensar que me gustaría vivir en otro planeta más justo, más respirable. Miro a mis hijas y espero y ansío tiempos mejores. Seguro estoy que vendrán, no pierdo la esperanza.

viernes, 30 de abril de 2010

TERTULIA PEDAGÓGICA Y ESCUELA DE PADRES Y MADRES IES GERENA


El próximo MIÉRCOLES, día 5 de mayo, a las 18 horas, celebraremos la última sesión del presente curso escolar, de la ESCUELA DE PADRES Y MADRES y de la TERTULIA PEDAGÓGICA del IES GERENA. El tema a debate es "LOS INMIGRANTES EN NUESTRAS ESCUELAS". Queremos compartir la experiencia con los inmigrantes de nuestro pueblo y hemos invitado a la Asociación de Inmigrantes de Gerena y muy especialmente a todos los padres de nuestro alumnado inmigrante tanto en el CEIP Fernando Feliú como en el IES Gerena. Creemos que es una buena ocasión para conversar amigablemente sobre un tema verdaderamente inquietante y que pone a prueba la calidad de nuestra convivencia democrática. Os esperamos a todos y a todas.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Tu prima Eloisa ha cumplido 100 años

Así se lo hubiera dicho a mi madre. Ella estuvo enferma durante muchos años. Ya entonces perdí la cuenta del tiempo que vivió atrapada en aquel cuerpo desobediente al dictado del vivir y obligado al cuidado invisible e impagable de su hija. Ella repetía una y otra vez: “Estoy cansada de vivir. Me quiero morir”. Y es que la vida humana, con frecuencia, es también depender de otros.

En ocasiones, cuando saludo a algún amigo al que he tardado en ver, suelo decir: ¡Cómo pasa el tiempo! A lo que a veces me suelen contestar: ¡No, los que pasamos somos nosotros! Y es cierto. Con frecuencia me paro a contemplar y sentir cómo deambulan y juguetean los segundos a mi lado. Y descubro sin asombro cómo van rozándose conmigo sin apenas prestarme atención.

Siempre me he obligado a mí mismo no permitirme el lujo de eso que llamamos “perder el tiempo”. En todo momento me digo que hay algo importante que nos espera y debe hacerse. Pero de este modo, enfrascado en ese hacer diario, atento de continuo a nuevos proyectos y tareas, olvido que estamos de paso, que somos seres limitados en manos de los designios inexorables del tiempo.

¿Dónde está el secreto del disfrute de vivir? ¿En los años que se viven? ¿En la intensidad del tiempo vivido? ¿En esas prisas que tan frecuentemente hacen olvidarnos de la atención que nos solicitan quienes necesitan de nosotros?

Decía Francisco Ayala cuando ya pasaba de los 103 años que el secreto de la longevidad está en "la biología, la suerte y la fortaleza de ser sincero consigo mismo... La mala conciencia inquieta y no deja vivir. Si uno no ha obrado bien puede que viva atormentado. Y yo no tengo nada de lo que arrepentirme." He aquí el secreto del tiempo de la vida: obrar bien.

Cuando hoy he ido a verla, cuando he mirado sus manos, cuando me he encontrado con su mirada, al escucharle sus recuerdos de familia, al verla sonreír, he encontrado la lección serena de la dignidad de quien en su vida se ha limitado sencillamente a obrar bien.

Eloísa Ortiz Lozano ha cumplido 100 años. Y no han sido de soledad. Hemos sido muchos los que nos hemos dejado ver estos días por su casa. Una explosión de alegría compartida nos ha llevado a ella con flores y regalos. Allí nos ha recibido con su buena salud, con el buen humor que siempre tuvo y con su buena memoria, dones que todos desearíamos poseer incluso con muchos menos años que ella.

Pero no es sólo la inmensa alegría de sentirla aún entre nosotros. Eloísa, como quienes llegan a esa frontera mágica de los 100 años, representa también, aunque ya apenas da un paso si no es con ayuda de sus hijas, la sana envidia de quienes queremos subir tan alto como ella en lomos del tiempo sin dependencias de nadie y con la autonomía suficiente para decidir por nosotros mismos hasta el último momento. Un sueño tal vez inalcanzable y reservado sólo a quienes disputan a los dioses la inmortalidad.

domingo, 28 de febrero de 2010

I JORNADAS DE ARTE CONTEMPORÁNEO


El arte contemporáneo que vive en galerías de arte, instituciones museísticas y bibliografías específicas es, por su propia lógica, una actividad cultural que debería trascender a todo el cuerpo social. Como miembro de pleno derecho de lo que consideramos cultura, debería ser la punta de lanza en la universalización de la educación y el fomento de un pensamiento crítico – considerar que el acceso a la educación es meramente la obtención de títulos es una mísera idea, puesto que la verdadera educación consiste en desarrollar la capacidad de emitir un juicio, lo contrario es mero almacenamiento de datos -.

Si bien es cierto que el arte institucionalizado ha generado una sensación generalizada de desconcierto o apatía, al hacer entender a la gente que eso no va con ellos o que no entienden, no es menos cierto que a lo largo de toda la historia del arte del XX y en la actualidad, muchos movimientos artísticos y artistas han tratado de realizar un tipo de arte contestario.

En estas Primeras Jornadas sobre Arte Contemporáneos de Gerena, organizadas por Ciudad Educativa y la Tertulia Pedagógica, queremos trazar una geografía muy básica sobre el mundo del arte, abordando temas tales como la lógica del mercado, los problemas de la institución artística y modelos de arte orientado a la sociedad.

Considere este texto una invitación.
Un cordial saludo Carlos García de Castro.


EL MARAVILLOSO MUNDO DEL ARTE / I JORNADAS DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE GERENA
Presentación a cargo de: Carlos García de Castro Expósito.
Organizan: Ciudad Educativa Gerena y Tertulia Pedagógica IES Gerena
Lugar: IES Gerena, viernes 5 de marzo a las 18:00 horas.

1ª Parte: El espectáculo del arte
- El arte como bien de consumo
- El papel de la institución
- Isidoro Varcárcel Medina y la crítica a la institución

*DESCANSO*

2ª Parte: El arte entra en lo social
- Entrevista a Isidoro Varcárcel Medina sobre política cultural
- El Colectivo Democracia
- Banski
- Santiago Sierra

*MESA REDONDA Y DEBATE*

(Agradecimiento especial al Colectivo de artistas Daños Colaterales por el diseño del cartel)

domingo, 7 de febrero de 2010

YO QUIERO SER DE LOS ÚLTIMOS (Diario de un Profesor)





No tienen la apariencia de la foto. Son chicos normales. Nadie diría de ellos que no son buena gente. Los he tenido y los tengo en clase. Coquetean al opinar con la vieja ideología totalitaria que dominó la España de Franco, la de la paz de las cárceles y los cementerios. Leen de éste su biografía con admiración. Frivolizan con afirmaciones que a cualquier hombre o mujer de bien puede incomodar: “Esos son moros y rumanos de mierda”. Hay quien les ríe la gracia a su alrededor. Les atraen la imaginería y la liturgia de los nazis. Enseñan en sus muñecas, en sus cinturas, en sus ropas, en sus cuadernos, la enseña patria con orgullo y altanería. Defienden su españolidad con la arrogancia de la exclusividad: ¿Es que acaso tú no eres español? Creo, sin embargo, que todo esto está empezando a dejar de ser un ingenuo juego de niños. Comienzan a envalentonarse. La crisis, el paro, la corrupción, la falta de perspectivas, la mediocridad política… alimentan el caldo de cultivo de la confusión de los jóvenes…y no tan jóvenes. Se hizo antaño, puede repetirse ahora. Odian al extranjero: “¡Los españoles primero!”. Hace mucho aprendí que no hay peor tolerancia que la de ser tolerante con los intolerantes. Me aterra la idea de que les tratemos con permisividad. Creo que fue Hanna Arend la que dijo que la permisividad es la puerta del fascismo. Escuché hace sólo unos días cómo un niño de once años contestaba a su maestro con la opinión de su padre: “Dice mi padre que Franco no era malo”. Alguien les está convenciendo de que la historia que hemos vivido fue una película inventada por los “progres…---también--- de mierda”. Cuando he visto sus pintadas a la entrada del pueblo un escalofrío me ha invadido. Nadie se ha apresurado a borrarlas. Quizás estemos pensando todos en el derecho a la libertad de expresión que tienen estas angelicales criaturas, cachorros amamantados por el fascismo cibernético del siglo XXI. Los educadores, en la escuela pública, estamos obligados, por imperativo democrático, a educar ciudadanos y ciudadanas libres y, por ende, a combatir las ideologías de la intolerancia y el terror, ya sean de corte estalinista, ya sea el franquismo edulcorado que se pretende reinventar. No es una simple cuestión de respeto a las opciones personales, no. No es una cuestión personal alojar en el corazón ideas que envenenan y matan el alma. Como no lo es tampoco el negarse a estudiar, aunque así lo crean muchos adolescentes y sus padres. Es fácil augurar que un día de estos alguien entre en un centro educativo y te parta la cara. Basta un solo descerebrado para que eso ocurra. Pero aún es más horrendo pensar que grupos de jóvenes se enamoren cada día de ideas que siembran el terror entre los inmigrantes, los pobres, los últimos.

lunes, 1 de febrero de 2010

DOLORES EN EL CORAZÓN

En nombre del claustro de profesores y profesoras del Instituto de Educación Secundaria Gerena, de su personal laboral y de servicios, de su alumnado, de los miembros de su Consejo Escolar. En nombre de una Comunidad Educativa, que incluye, además de Gerena, a los pueblos de El Garrobo, El Castillo de las Guardas, Aznalcóllar y Las Pajanosas, queremos transmitir a la familia de Dolores nuestro afecto y nuestra solidaridad.

En el Instituto, cada día, desde las 8 de la mañana, somos más de seiscientas personas las que nos afanamos en plantar cara a la ignorancia para construir conocimiento sobre el mundo y sobre la vida.

En ese difícil empeño, los profesores y las profesoras no estamos solos: administrativos, ordenanzas, limpiadoras, personal de cafetería, conductores de autobuses… y tantos padres y madres… hacen posible ese pulso diario que le echamos a los proyectos de vida y a los problemas de los adolescentes y hacen posible esas energías esperanzadas que ponemos en educar ciudadanos y ciudadanas responsables.

Es esta la tarea en la que Dolores ha estado bregando a nuestro lado todos estos años. Por humilde que pudiera parecer, los ordenanzas, los conserjes, son imprescindibles en la vida y el funcionamiento de un centro educativo como el nuestro: Con quienes llegan o llaman al centro y preguntan o se quejan, con los profesores que necesitan esto y aquello, con el Equipo Directivo que pide lo de más allá, con los alumnos que buscan o se sienten mal… Allí están siempre ellos. Ellos tienen que saber de todo, que hacer de todo y estar en todas partes. Sin embargo, la luz de los focos no ilumina su labor, no tienen el beneficio del lucimiento ni el premio de los aplausos, a veces ni se les ve, pero ellos son la llave que abren casi todas las puertas. Y ahí, ha estado siempre Dolores.

Hacia Dolores, que ha visto nacer y crecer el Instituto como ha visto crecer a sus hijos en él, sólo nos queda una deuda de gratitud impagable.

Bien sabemos que las palabras apenas consuelan y no alivian el peso de tanta ausencia. Os ofrecemos, sin embargo, palabras. Los que nos dedicamos al trabajo educativo, y Dolores, vuestra madre, lo ha hecho intensamente durante muchos años, no somos más que modestos artesanos de las palabras. Pero debéis saber que las construimos siempre con corazón, con alma, para que nos hagan fuertes en momentos como éste.

Mañana, cuando de nuevo se abran las puertas del Instituto y sus pasillos y sus aulas se llenen de voces, de movimientos de sillas, de lecciones y actividades, del ruido del motor de la maquinaria educadora, Dolores seguirá estando entre nosotros, formando parte de nuestro proyecto y de nuestro quehacer educativo.

Los frutos del esfuerzo y de la entrega en educación se reciben en la eternidad. Ella ha ido a recogerlos, no estéis, no estemos tristes. A pesar de todas las lágrimas, vuestra madre, quienes pasamos nuestras vidas en los centros educativos, estamos cada mañana, cada día, en la obligada alegría de construir lo nuevo.

Ella nos deja aquí el sencillo y valioso testimonio de una trabajadora de la enseñanza y nos deja también, en aquella esquina del instituto, en “la Casa de Dolores”, que ha sido y es vuestra casa, rosas y flores que queremos seguir cultivando con nuestras alumnas y alumnos de años venideros como símbolo de la esperanza que estamos obligados a cultivar.

Dolores, una vez más, gracias por todo. Te queremos.



En Gerena, 31 de enero de 2010

viernes, 22 de enero de 2010

Carta para el “Espada Chico”



¿Qué hay Rafael? ¿Cómo va eso? ¡Qué descansado que estás a estas alturas de tus 49 años, charrán! Hoy la iglesia ha estado llena, ¿has visto? Estaba allí tu familia. Alguien me comentó que había más gente de la esperada. Tú ya sabes que si hubiera habido que llenarla con esas pocas buenas personas que han estado a tu lado hasta el último suspiro de tu sufrimiento, no hubiéramos sido tantos, más bien, hubierais sido pocos, muy pocos. Perdónanos el fallo, pero hemos tenido mucho que hacer. San Lázaro, además, no nos cogía de camino. --- ¡Bien sabes lo que incomoda entrar en la habitación de un enfermo que ya no tiene remedio!---. Aparte de eso, tenemos niños, una familia que cuidar, un trabajo que no podemos descuidar, somos gente demasiado ocupada. Seguro que tú lo comprendes. Pero, bueno, aquí nos tienes diciéndote adiós. Para eso, sí hemos encontrado un momento. Como has podido comprobar desde pequeño, a la gente de Gerena no nos disgusta mucho esta costumbre de los entierros. Todos, incluso el tuyo, han pasado siempre por delante de tu casa ¡Sí que has sido, tú, cumplido, Rafael! ¿Quién de nosotros, sin embargo, llamó a tu puerta últimamente para preguntarte cómo te encontrabas? Y mira que se te veía desmejorado. Todos lo sabíamos. Pero bueno, un despiste como ese lo tiene cualquiera. Sé que no nos lo tendrás en cuenta, que sabrás disculparnos. Ya ves, hemos venido a darte el último adiós. Rafael, ¡Cuánto me gustaría que siguieras siendo el pesado que llama a mi casa y vienes una y otra vez a pedir, aunque vinieras sin afeitar! Ya sé que es un poco tarde para desearlo, pero así somos los seres humanos: ciegos con quien sufre la condición de ser eso, sencillamente, humano. Espero, en fin, que hayas encontrado la calma y el descanso que necesitabas. Tú, que tantos y tan tortuosos caminos has recorrido en tan poco tiempo con la libertad que Dios te ha dado. (Una “Libertad” hecha hoy lágrimas y desconsuelo, pero en la que debe crecer con fuerza la esperanza de un mundo más digno para los pobres). Pídele ahora al buen Dios, a quien acompañas ahí en esa “barda” infinita del cielo, que nos enseñe a barrer de este mundo todo aquello que afea y ensucia nuestros corazones y nuestra mirada. Y perdona, Rafael, perdona. Un abrazo eterno.
P.D.: Da recuerdos a tus padres, a tu hermana, al Eli, a Juanito y a la gente del pueblo que veas por ahí.

domingo, 10 de enero de 2010

Y mi hija cumplió su deseo












Siempre ha contado Juan el de La Rociana que él llegó a Gerena un 4 de febrero de 1954. Lo ha recordado bien toda su vida, porque ese es el día que nevó en Gerena. ¿Y ahora qué hacemos si ha vuelto a nevar? Pues, sencillamente, que a un día excepcional le añadimos otro día excepcional. Afortunados los que no han de borrar ninguno de los dos de su memoria. Me contaba mi vecino cómo aquel día los niños hacían muñecos de nieve por las calles. Cuánta penuria de máquinas de fotos y cuánta penuria de todo en aquellos años...para recordar. Lo que para muchos es cotidiano, incluso un fastidio, para nosotros ha sido y será inolvidable hasta que la meteorología disponga nuevamente. ¡Vaya catetada que dirán algunos¡ Bueno, pues sí, qué le vamos a hacer, pero ha sido tan hermoso... Ha sido un 10 de enero. Un 10 de enero en el que Irene cumple al fin su deseo de conocer la nieve. Pero vendrán nuevas nevadas para fabricar nuevos recuerdos y el repetido ciclo de la historia hará mayores a nuestros hijos y a nosotros prisioneros del tiempo que pasa. Ha sido hermoso, sí, ha sido hermoso y blanco.








lunes, 4 de enero de 2010

BREVE HISTORIA EN IMÁGENES

Ha llovido como no recordaba desde hace años. Me ha parecido que han vuelto aquellos interminables días de temporales en que padre volvía del campo empapado y se encendía un brasero para secar la ropa sobre aquel armatoste que a mi me parecía gigantesco, el zahumador, trenzado con baretas, ya muy resecas, de olivo. Un olor intenso de alucema, mezclado con las humedades de la ropa campesina, nublaba los portales enladrillados de la "casa barco". Nostalgia de aquellos días en que el viento tronchaba algunas ramas y dejaba huérfano el limonero y empedrado de amarillo el corral. Ah, la lluvia. Sobre esta tierra, la lluvia nos hace habitar el paraíso, una tierra rica...de gente pobre. Nostalgia de quienes tanto amé, del pueblo y la gente que amo.

Hoy, los tiempos han cambiado...

Aunque, a veces, no parecen haber cambiado tanto...

¿ O sí? La nobleza se mezcla con el pueblo...

...y la generación más libre de la historia gusta de encarcelarse a sí misma

...los gitanos se casan sin prejuicios entre payos...

...nos dejamos invadir por banderas que en otro tiempo fueron combatidas...


Y de todo ello, dejamos un rastro que durará siglos.


Verdaderamente, los tiempos han cambiado. Brindemos para que sigan cambiando... y sólo sintamos nostalgia por la infancia, porque... no somos lo que somos, sino lo que hacemos por cambiar lo que somos.









sábado, 19 de diciembre de 2009

Vemos lo que somos. Cuento por Navidad (Adaptación)

Como sabéis, hay un anciano que se sienta a menudo en el escudo de piedra que se encuentra a la entrada del pueblo. Y me cuentan que hace unos días, un joven matrimonio paró su coche a un lado de la carretera y bajó a preguntarle:
- Oiga, no somos de aquí, pero queremos comprarnos una casa en eso que llaman “Jardines de Gerena”. ¿Cómo es la gente de este pueblo?
- A esta pregunta el anciano contestó con otra: ¿Y cómo es la gente del sitio del que ustedes vienen?
- Pues dicha sea la verdad, es gente egoísta, desconfiada y poco dada a ayudar a los demás.
- ¡Así son también los habitantes de este pueblo! –les respondió el anciano.
Y dicen que el joven matrimonio volvió a subir en su coche y, tras despedirse no sin cierta desazón por la respuesta del anciano, prosiguió su camino. Nadie sabe si finalmente compraron la casa que buscaban.
Poco después, otro joven matrimonio acompañado de sus dos hijos pequeños, paraba su todoterreno a la entrada del pueblo y formulaba al anciano la misma pregunta:
- Oiga, buen hombre, no somos de aquí, pero hemos adquirido una vivienda en lo que llaman “Jardines de Gerena”, ¿cómo es la gente de este pueblo?
El anciano, de nuevo, contestó con la misma pregunta:
- ¿Cómo era la gente de donde ustedes vienen?
- Pues dicha sea la verdad, contestó la mujer, eran muy buenas personas, generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Teníamos tantos amigos y tantas amigas que nos ha costado mucho separarnos de ellos.
- ¡También las gentes de Gerena son así! –respondió el anciano. Y los vio alejarse con caras alegres y complacidas, mientras los niños se despedían desde las ventanillas del vehículo con sus manitas en abanico.
Un cabrero, que en la cuneta pastoreaba con sus animales y había podido escuchar ambas conversaciones, le dijo al anciano:
- Antonio, ¿cómo has podido darles dos respuestas tan distintas cuando te han preguntado lo mismo?
- Mira – respondió- cada persona lleva el universo en su corazón. ¡Quien no ha sabido encontrar nada bueno en su pasado tampoco lo encontrará aquí! En cambio, aquellos que tenían amigos en su pueblo o en su barrio, también aquí sabrán encontrar amigos y amigas leales y fieles. Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas. ¡Encuentran siempre lo que esperan encontrar!
MIS MÁS SINCEROS DESEOS DE FELICIDAD COMPARTIDA A TODOS Y A TODAS.