2002
domingo, 19 de abril de 2009
LA TERTULIA PEDAGÓGICA DEL IES GERENA
sábado, 18 de abril de 2009
Diario de un Profesor (XV)
GRACIAS A SUSAN BOYLE
“No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra
cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de
ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos.”
(HERMAN HESSE, 1877-1962)
Mirémosla bien. ¿Habríamos reparado en ella en el supermercado o en la calle? ¿Le hubiéramos sonreído? Admitamos que con frecuencia sólo nos dejamos llevar por las apariencias. En una escena de la película, ¿recordáis?, el padre le dice a Matilda: “La apariencia es el 99 por ciento de la verdad”. Y así es. En esta sociedad hedonista, ensimismada en el valor supremo de lo agradable, de lo bello, de lo bonito, de lo llamativo, de la marca que luce y distingue, de lo lujoso si es posible, parece que sólo cuenta el éxito del dinero o del cuerpo, eso es lo único importante. Y en esa batalla diaria, orquestada por la publicidad y los medios, es el mensaje que se les lanza a nuestros niños y a nuestros jóvenes. Todo vale para alimentar el negocio. Y así, nuestros jóvenes, nuestras jóvenes, especialmente ellos y ellas, en una inmensa mayoría, se rompen el culo por aparentar estar a la moda, ser los más bellos, vestir al día, calzar lo mejor, ir conjuntados con los complementos adecuados… Ya desde los 11 años van repintadas y supermaquilladas al instituto en un afán de igualarse, de ser mayores, de aparentar adultez, de agradar claro… y tiene quizás su lado positivo la cosa: Es, en ocasiones, un grito de libertad. Pero ¿dónde queda el rostro escondido de nuestra belleza interior? ¿Cultivamos esa belleza de los valores del alma, esos que nos hacen aún más libres? Me ocurrió en cierta ocasión que expliqué a un padre que su hijo era solidario, generoso, ayudaba a los demás, se implicaba en las tareas de la clase, era trabajador…y terminó preguntándome: Pero…¿ha aprobado? Susan Boyle nos ha demostrado que no debemos dejarnos llevar por las apariencias, que a veces, lo que sale de dentro es más hermoso que el envoltorio externo que tanto nos preocupa. Dice ella, a sus 47 años, que nadie la besó nunca. Probablemente, hasta ahora, ha pertenecido al inmenso ejército de los que nunca han ganado nada, ni siquiera una sencilla mirada de aceptación. Sin embargo, llevo unos días que para sentirme exultante y emocionarme escucho su interpretación y me dejo invadir por su voz y por su rostro. Escucho su canción y siento que asisto a un verdadero milagro, ese milagro que quisiera ver crecer cada día como resultado de mi esfuerzo por enseñar y educar a muchos de los que, desde los once años, ya han perdido toda ilusión, toda motivación y el sentido por encontrar un verdadero camino de formación, arrojando sus esperanzas al río de la ignorancia. Hoy quiero dar las gracias a Susan Boyle por este regalo de emociones, por hacer brotar en mí los bellos sentimientos que cultivo por los jardines del aula. Escuchad su canción aquí (quitad antes la música de este blog, arriba en el cuadro de slide, presionando el simbolito del altavoz, ok?): http://www.youtube.com/watch?
viernes, 10 de abril de 2009
DIARIO ÍNTIMO…DE UN PROFESOR
Ella
Dejadme contaros algo. Ella duerme a mi lado. Escucho cómo cadenciosa y suavemente toma del aire prestada la vida. Así, puedo observarla todo lo que quiero y hasta desenredar de su pelo, sin despertarla, los malos sueños. Ocurre en esas horas en que este insomnio galopante de la edad me roba el descanso. A pesar de estos más de veintiséis años juntos, siento que nuestro amor sigue abriéndose camino. ¡Y pensar que había quien no daba dos días seguidos por nosotros! Hoy quiero recordar agradecido este regalo del tiempo. ¡Qué afortunado he sido! En el reino de la ucronía tal vez pude tener reservadas otras felicidades, pero todas navegan lejanas e inasibles. Me gusta sentirla al lado y acurrucarme sobre el exagerado y cálido zigzag que traza su cuerpo. En la oscuridad, siento cómo respira el silencio de la casa al compás de un eléctrico tictac. Y pienso en quienes hoy, en la soledad de la calle, sin techo protector, cubiertos por el inmisericorde manto de la desdicha, no encontrarán cobijo para su noche. Y mi dicha se siente algo huérfana, desvalida, inútil, hasta avergonzada: “Soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen por este día todos los muertos de mi felicidad”…Así canta Silvio Rodríguez, y no le falta razón. Y ella duerme confiada hasta que ese impulso invisible de las madres, a media noche, la lleva a vigilar el sueño de su hija. De vuelta, de manera acompasada, como durante toda la noche, nuestros cuerpos se girarán una vez más para buscarse y entrelazarse en un rito de posturas de durmiente amabilidad. Alguna vez le susurro: “te quiero”. ¿Qué misterio es éste de la pareja humana? Hay quienes dicen que somos de los pocos seres vivos que, en contra de la ley natural, nos emparejamos por siempre con el mismo individuo. Hay quien también ha afirmado que lo único que nos sobrevivirá es el amor. Es hermoso pensar que será así. Sé que hay muchos modos de decir “te quiero”. En primer lugar a las personas que amas. Pero, también, a quienes te rodean más allá de las fronteras de la familia. A mi me gusta regalar estas palabras. Es cierto que están demasiado desgatadas por el uso ramplón, superficial y traicionero que con frecuencia les damos. Es cierto que no deberíamos “consumirlas” como la mayonesa: con casi todo y perdiendo en ello el placer de saborear lo auténtico, sin aditivos disimuladores de lo verdadero. Es verdad que hay que manejar con cuidado ciertas palabras, sobre todo, las que tenemos reservadas para transformar el mundo. Sí, debo reconocerlo, me gusta decir “te quiero”. En privado y en público. Y no olvido que el amor moverá a mi mundo en el mundo. Es amor lo que deberíamos enseñar en las escuelas y en los centros educativos: amor por el conocimiento, por la historia, por las matemáticas… Pero, sobre todo, el amor mismo, la necesidad de saber amar. ¿Cómo sería ese currículum? Tema uno: Saber dar y recibir cariño. Ejercicios prácticos de ternura y momentos íntimos. Tema dos: Del beso, los abrazos y las caricias. Taller Práctico Nivel I: La confianza. Tema tres: De la amistad. Tema cuatro… Sí, deberíamos enseñar a querer y a querernos. La gente considera normal enseñar Educación Vial y sacarse el carnet de conducir, pero ¿quién nos instruye en el amor? Y me vuelvo a la cama y la atraigo hacia mí y me siento afortunado, y le doy las gracias, y le digo susurrando, muy quedo, entrando ya definitivamente en la casa de los sueños: “te quiero”. Ella no lo advierte, descansa, bien sabe que queda por delante un largo y nuevo día y que mañana tendremos que seguir persiguiendo la posibilidad de ser felices, ese regalo que hasta a los dioses se les hace inalcanzable.
miércoles, 1 de abril de 2009
MIS COMPAÑEROS DE COLEGIO
MIS COMPAÑEROS DE COLEGIO SIEMPRE ESTÁN CONMIGO
Mi madre marcó mis iniciales y mi número, con mucho amor y a punto de cruz, en todas mis pertenencias. ---Aquel “LAF – Nº
Recuerdo, uno a uno, a todos mis compañeros, a los mayores y a los de mi curso. Todos me parecían grandotes, inalcanzables. Un día de aquellos años, y al volver de nuevo al colegio, no los volví a encontrar. Muchos de los cursos superiores se habían ido, dijeron, a otros colegios que la Orden tenía en otras partes de España. Otros, sencillamente, habían desaparecido por dios sabe qué razones ocultas. Pronto me habitué a aquella liturgia: Terminado cada curso, tras las vacaciones, vivías la inquietud del reencuentro con los veteranos y la incertidumbre del conocer a los nuevos. Así, durante seis años. Y uno a uno, de golpe, todos desparecieron de mi vida. Un día, abandoné el internado y volví a casa.
Pero, imaginad que un día de muchos años después descubrís que aquellos compañeros de colegio de los que te separaste casi cuarenta años atrás, existen, que no habían huido del mundo hacia otras galaxias. Ellos, como tú, simplemente siguieron y construyeron sus vidas y estaban ahí a tu lado, incluso, muchos de ellos, cerca. Es verdad que vivían con frecuencia en tu memoria y aparecían con sus risas y sus juegos al tropezar con viejas fotos o sin necesidad alguna de curiosear en los congelados recuerdos de aquellos años. Ocurre con frecuencia que sencillamente aceptas de modo natural y con resignación la muerte de quienes poblaron tu pasado. Y, aunque es cierto, como dicen, que la vida no se puede andar mirando continuamente hacia atrás, no es menos cierto que no se puede entender sin las vivencias del pasado. Y un día de estos, cuando parecía que habíamos enterrado hasta la eternidad las voces de otro tiempo, decidimos que teníamos que volver a vernos, a abrazarnos, a hablar, a discutir, a sonreír, a recordar juntos. Y así lo hacemos desde hace ya seis años. Y es, cada vez más, algo …¿maravilloso? No puedo negar que os llevo en el alma y en el corazón. Tal vez porque aquellos años cambiaron mi vida para siempre, claro, pero difícil es olvidar que sin vosotros aquello, simplemente, no habría existido.
Quiero manifestar una vez más mi gratitud a nuestro compañero Valeriano, un campesino manchego de bien… (como mi tatarabuelo, que se vino a Gerena hace ahora más de 170 años). A Paqui, su infatigable y generosa mujer. A sus hijos, especialmente a Enrique, Carolina y a… (¡qué memoria!), ejemplo de hijos verdaderamente ejemplares y que han llegado a entender los achaques de estos viejos compañeros que tanto insisten en verse. Y a toda la familia, también, al abuelo, viejo militante socialista de “los de antes”. A todo el pueblo de La Guardia (Toledo) y a su alcalde. Ellos nos han acogido en su casa y nos han ofrecido la abundancia del corazón, que es la más inagotable. Los días 20, 21 y 22 de marzo pasan inolvidables a la historia de nuestros encuentros anuales. En La Guardia, hemos pasado unos días que han enriquecido aún más nuestros recuerdos y, sobre todo, nuestros afectos. Es un lujo teneros cerca. Nos vemos el próximo año en Almedinilla (Córdoba). Allí nos esperan Maribel y… Pulido. Un fuerte abrazo.
viernes, 27 de marzo de 2009
28 de marzo a las 20:30 h.
lunes, 16 de marzo de 2009
Diario de un Profesor

"Vuelvo a Granada"
Y allí estaba ella esperándome, inconfundible, hermosa, eternamente bella, sobre la roja colina que vigila y abraza el Darro. Me saludó deslumbrante y le reiteré mi amor fiel, inquebrantable.
La reunión se celebró en el Carmen de la Victoria, en pleno Barrio del Albaicín, propiedad de la Universidad de Granada. Fue Vázquez Montalbán el que dijo en cierta ocasión que “no se sabe muy bien si fue el Carmen de la Victoria el que fue hecho para la Alhambra o ésta para el Carmen de la Victoria”. Lo cierto es, que la reunión transcurrió en este “huerto” (significado árabe de Carmen), desde el que se ve exactamente lo que apreciáis en estas imágenes. Ellas testimonian las miradas de mutuo amor que permanentemente se dirigen entre sí ambos lugares.
Y allí, expuse, sin tratar de convencer a mis entrañables, admirados y experimentados profesores universitarios y de bachillerato, que la Prueba de Acceso a la Universidad, la conocida Selectividad, no debe considerarse un examen para especialistas, ni un examen para acceder a la especialidad de Geografía. Que la Selectividad es un examen que trata de medir de alguna manera, en términos de madurez, la consecución de los objetivos marcados para el bachillerato y que por esto se hace examinando a los estudiantes de diversas materias. Que el examen de selectividad de Geografía versa sobre la geografía que se enseña y no siempre ésta es la Geografía que produce la “ACADEMIA”. Que es, en definitiva, un examen sobre un saber escolar, que debemos pretender, sí, lo más próximo posible al saber científico generado por la ciencia geográfica, pero este a duras penas resiste al modo de ser de muchos de nuestros actuales alumnos y alumnas de bachillerato. Y que, en definitiva, sería conveniente confeccionar un examen más “facilitador” para el alumnado que trata de acceder a la universidad, ya que la Geografía es una disciplina especialmente amplia y compleja. Que hacerlo así, no atenta, en mi opinión, a la dignidad de la Geografía, ni tiene por qué implicar una pérdida de poder de nuestra especialidad, sino que coloca a la propia Geografía en el centro de interés de nuestros estudiantes en nuestro empeño por ganarlos para la causa del amor hacia el conocimiento. Y es que de amor trata esta historia.
Por eso me pareció que, mientras discutíamos estos aspectos tan sesudos, la Alhambra nos miraba y dejaba escapar algunos pacientes y profundos suspiros. Los mismos que yo le devolví, no sin melancolía, al despedirme de ella.
viernes, 27 de febrero de 2009
Pequeña crónica gráfica (sin comentarios)
La Fuente de los Caños
El Ayuntamiento (¿y su alguacil?). La Iglesia.
Interior de la Iglesia antes del incendio que la destruyó el 21 de octubre de 1932

Después del incendio
Primer arreglo tras el incendio, aún sin retablo en el altar mayor.
Sagrada Familia. Azulejo, probablemente del siglo XVIII, que se encontraba en la fachada de la antigua Casa Barco, hoy desaparecida (Inmueble donde se encuentra actualmente la Gestoría Ricardo, frente a la Plaza del antiguo mercado hoy en obras)
miércoles, 25 de febrero de 2009
DIARIO PERSONAL
EN ESTOS DÍAS
Sé que anda algo abandonado este rinconcillo de palabras sueltas, de ideas sencillas, cotidianas, en su finalidad, simplemente, amables. Que acudo a él con menor frecuencia de la que en otro momento ha podido ser habitual, lo reconozco. Nunca he pretendido mirarme públicamente el ombligo: mis pelusas son sólo mías. Pero, tal vez por error, cuando hace un año empecé a oír hablar de esto de los blogs, alguien me explicó que eran a modo de diarios y eso fue lo que yo me propuse: escribir un diario de mis cosas. Esas que quizás a nadie interesen, pero que constituyen la pequeña esencia de mi alma. Un ejercicio, reconozco, bastante adolescente. ¿Quién no escribió un diario alguna vez? ¿Era Mari Trini quien lo decía en una de sus canciones?
No es mi intención dejar de regar este árbol a cuya sombra me gusta meditar y compartir. Debo reconocer que ando algo derrotado y que mi habitual optimismo se resiente por los quehaceres que envuelven mis rutinas: las clases, la formación, los padres, las madres, los alumnos, los profesores, alguna tertulia, las excursiones, el consejo escolar, los padres, las madres, los alumnos, los profesores…
Escapo un poco de ellas cuando me lanzo a la búsqueda de historias tristes, esas historias de vida repletas de miserias humanas y de nobles protagonistas olvidados que trataron de alcanzar con la punta de los dedos las utopías de la igualdad y en cuyo empeño encontraron sólo el sabor del plomo al amparo de un paredón sin testigos.
Y sobre todo, me ayuda a redescubrir cada día la luz de la esperanza esa ilusión de una niña de siete años que en cada caída de sus dientecillos de leche vive la intensidad del cambio que en ella se opera. Cada nuevo diente lo celebramos con ella y con…el Sr. Pérez, claro. Si a eso le añado una pizca del paciente cariño de la compañera fiel, la compañía de los años de discusión, de encuentros y desencuentros repetidos en que crecen las hijas adolescentes…y alguna esforzada carrera por los campos o las calles, no puedo ni debo quejarme. Me va fantásticamente.
Cae fuera el paro. Parece que hayamos olvidado la lluvia de estos últimos días, pero una verdadera tormenta de desocupados y empresas en crisis golpea en nuestras conciencias y alienta los titulares de la prensa económica. Toda la prensa ya es económica, incluso la deportiva, donde se manejan cifras astronómicamente vergonzantes. ¿A qué crisis esperan éstos?
Por eso mi vida, en realidad, poco importa si no la dedico a desentrañar el sentido último de la labor que ejerzo, la más antigua, la más difícil de las empresas humanas: EDUCAR. Por eso os cuento estas cosas, para ver en vuestras miradas y encontrar entre vosotros (uno, dos, tres…) el ánimo para seguir caminando. Por eso escribo: porque sé que estáis ahí: la niña de siete años, la de dieciocho, la de veinticuatro, la de cuarenta y ocho y todos vosotros. Escribir para vosotros me da el ánimo que a veces se me pierde y diluye entre las ru(t)inas. Escribir para mí me ayuda simplemente a encontrarme en vosotros. Porque, en definitiva, sólo en otros encontraremos a ese que nos falta. Sólo en la otra persona encontraremos lo que necesitamos para ser más personas. Gracias por todo vuestro ánimo a todos…Vuelvo enseguida.
domingo, 15 de febrero de 2009
MEMORIA HISTÓRICA (IV)
JOSÉ CHÁVEZ BARRIOS
Va bien abrigado. Empieza sin embargo a disiparse el intenso frío que hemos sufrido este último invierno. Está de pie y toma el sol en esta mañana de domingo junto a un enorme portalón de chapa. La intensa lluvia de estos días atrás ha declarado una tregua que se agradece. Estoy seguro que ante sus ojos ya han pasado cerca de cuatrocientas estaciones más o menos lluviosas, más o menos secas. ¡¿Qué no habrá visto a estas alturas de su vida?! No parece pesarle, sin embargo, el paso de los años. Llevado de una suave cadencia, su frágil andar y su erguida figura, más bien elegantes, forman parte del paisanaje singular de nuestras calles. ¿No lo habéis advertido? ¿No lo habéis saludado? Es inadmisible dejarlo pasar ante nosotros sin hablarle, sin otorgarle el obligado saludo afectuoso que debemos a los muy mayores. A veces pienso que debería existir una ley escrita que obligara a todos a rendir homenaje y respeto permanente a nuestros ancianos. Llegar a los 96 en un excepcional estado de salud y fortaleza no es sólo un privilegio. Las personas como Pepe son ese legado vivo de una historia que sólo él puede ayudar a contar con la autenticidad que reflejan las pupilas de quienes la vivieron.
Al verlo, me he dicho que no aplazaba más mi deseo de hablar con él. Voy, como quien dice, preparado para el asalto. Acabo de dejar unas fotos en casa de una vecina y he vuelto a salir en busca de una de esas historias silenciadas por la Historia oficial, por la historia de los vencedores. Me acerco a él, lo saludo. Me reconoce, me conoce. “Pepe, ¿usted tiene algo que ver con Manuel y Arturo Chávez Barrios, no?”. “Claro, ---me dice, mirándome fijamente---, eran mis hermanos”. ¿Le importa a usted que charlemos sobre aquello? Y es él quien me invita a acompañarlo a su casa.
Nos sentamos a la mesa. Y poco a poco, desordenadamente y teniéndolo que parar de vez en cuando para dar tiempo a la pluma a garabatear la fidelidad de su testimonio, van apareciendo los grises colores de una época que le marcó.
“Cuando entraron las fuerzas, yo estaba aquí en el pueblo. Trabajaba entonces en un mato a la salida de Aznalcóllar. Yo he trabajado siempre en lo que caía: en el campo, en los albañiles, de cantero… Las fuerzas entraron por la carretera de El Garrobo pegando tiros y asustando a la gente. Allí estaba el pobre David, en el Cerro del Águila. Cuando me lo dijeron, me quité de en medio. Yo no tenía nada que ver, ni estaba apuntado en ningún partido, pero sí estaba en la CNT…para poder ir a trabajar. Si no, no le daban a uno trabajo. Yo ya había estado en el ejército. Luego me tocaría ir otra vez”.
“A mi hermano Arturo, que había perdido dos dedos de la mano izquierda, lo había colocado Manolito Gil en el Ayuntamiento de escribiente. Tanto él como mi hermano Manuel estaban muy bien de escribanía y de lectura. A Arturo se lo llevaron y le hicieron perrerías. Lo ponían una y otra vez como para fusilarlo y volvían a meterlo en la cárcel, hasta que se lo llevaron una noche y ya no volvimos a verlo más. Yo estaba con él, acostado en el suelo con una manta. Estábamos en el salón de arriba del Ayuntamiento. Fue desde allí, desde la ventana por la que se veía el cementerio, que vimos los relampagazos de los disparos de fusil cuando trajeron a las mujeres de Guillena”. Aquello sucedió al mes y pico de entrar las fuerzas. A mi hermano, quizás lo acusarían de algo. Yo creo que lo mataron porque era de izquierdas. Yo había estado por ahí…
---Va arrastrando las palabras y noto que la boca se le reseca al hablar---
…Huyendo llegué hasta cerca de un pueblo de Extremadura… ---A pesar de su esfuerzo, lo castiga ese olvido inevitable que debilita los recuerdos tristes. Confiesa tener su nombre en la memoria. Yo no he sabido ayudarle---. Llegaban entonces fuerzas de Badajoz y me fui a hablar con el jefe del comité y le dije que para estar así, yo me iba mejor a mi pueblo y que me hicieran lo que quisieran. Estuve en Gerena, por La Calera. Llegué a estar en la Huerta del Pino y de allí me volví a la Canaleja. Harto de estar escondido, me vine y me presenté a las autoridades. Ya para entonces, B.F., había preguntado a mi padre en alguna ocasión dónde me encontraba: ¿Dónde está tu Pepe? (Él sabe bien que este deambular de búsqueda y captura por las casas de los huidos del pueblo, era tarea habitual del grupo de falangistas del pueblo. Él sabe bien que, a diferencia de otros, salió bien parado de aquellas búsquedas). “Entonces era obligatorio entregar un arma y él le proporcionó a mi padre una pistola”. “Al llegar al pueblo, mi padre y V.N. venían a buscarme. En el cuartel, el cabo me hizo preguntas...” ---Nuevamente, retazos de desmemoria le impiden recordar su nombre, el del guardia, claro.---
Me mira y sonriéndome me dice con cierta irónica gracia: “me acuerdo de tó cuando no me quiero acordar de ná…que es cuando estoy en la cama intentando dormir. Pero cuando me preguntan, se me va y no me acuerdo”.
“Veníamos cuatro: Manuel Quesada Leal, Plácido Sanz Fernández y otro…que estaba casado con la de Repago, le decían “El Carbonero”. A Plácido y a Manuel, a los dos días, los sacaron y los mataron. Estuve once días en la cárcel, en la planta alta del ayuntamiento. Terminaron movilizándome con el último reemplazo, el del 33, y me fui para la guerra”.
“A José Quesada, hermano de Manuel, lo sacaron con el grupo de Manuel Mateos, Paco el Furriel y otros más que mataron en el cementerio de Guillena”.
“A mi hermano Manuel lo mataron en el monte. Iba con un tal Vidal, de El Garrobo. Al atravesar la carretera de Aznalcóllar a El Castillo, por la Pata el Caballo, un camión de falangistas…lo hirieron en una pierna. “Allí lo acabarían de liquidar” “La familia de ese Vidal decía que su padre lo había enterrado. Han tratado de encontrarlo, pero eso era un montarla y allí no ha aparecido nada. Manuel era de la CNT. Había que estar apuntado al sindicato. Yo…no echaba cuenta en política”.
Le hago algunas preguntas para ayudarle a contarnos su historia. A su lado, también le escucha su nuera. “B.F. para mí fue bueno, aunque los que tenían mala leche se alegraban de aquello”. “En el colegio de aquí de las niñas, estaba el Comité”. “Había algunos chavalotes muy revoltosos. Quisieron molestar a B., que vivía enfrente, mis hermanos Arturo y Manuel le quitaron los golpes de esos chavalotes que querían hacerle daño. Aquí, a la gente de derechas no le hicieron nada”.
“Me acuerdo bien de aquella noche. Me acuerdo que mi hermano Arturo tenía tres perras chicas en el bolsillo y me las dio al irse. Era media noche. Empezaron a nombrar a cuatro o cinco. Me acuerdo de sus caras, pero de los nombres no me acuerdo. Decían que se los habían llevado a la parte de Olivares. Precisamente venía al mando un capitán manco que decían era de Olivares. La gente de derechas les daban una lista. Al parecer quería hacerle daño a los demás…aunque sin motivo…como a mi hermano Arturo, que no hizo daño a nadie”. “Mi madre…no sé cómo duró tanto tiempo. Con las cosas que tuvo que padecer…
Cuando me despido de él, advierto en su mirada una sonrisa de gratitud hacia la vida. El próximo 26 de julio cumplirá los
miércoles, 11 de febrero de 2009
TERTULIA PEDAGÓGICA EN EL IES GERENA

Una tertulia debe ser una actividad cultural que busca transformar a quienes participen en ella. Y eso no es poco. Debe perseguir la formación de aquellas personas que hablan entre sí compartiendo las ideas, sensaciones y sentimientos que en ellos suscita una lectura previamente acordada. Ayudadnos a hacer crecer este proyecto.
miércoles, 28 de enero de 2009
Educación para la Ciudadanía
La EpC en los medios. Una lectura “interesada”.
“Es el nuestro un insólito país. En ningún otro ha merecido una modesta materia de la enseñanza no universitaria el honor de ser reconocida por sus iniciales: EpC. Educación par la ciudadanía. Nada menos. Como
ADELA CORTINA. El País, viernes 10 de agosto de 2007
La inclusión en el currículum de
He desplegado sobre mi mesa más de 150 recortes de prensa --- ¡qué manía la mía de leer (“con escepticismo”) la prensa…y hasta Internet!---. Son infinidad de noticias, reportajes, artículos de opinión, cartas al director, entrevistas…que me han ayudado a dar un paseo, que he deseado crítico, por lo escrito desde diciembre de 2005 al momento presente en que me dedico, en este frío invierno, a esta reflexión. El resultado, sin embargo, ---cuya presentación está en función de su producción cronológica y no por paralelismos argumentales que, de haberlos, deben de ser buscados por el lector---, compensa, resulta sumamente instructivo o, al menos, bastante clarificador (de ahí la simplificada fórmula “a favor”/ “en contra”, que he utilizado), ya que puede facilitar un sencillo y fecundo ejercicio de lucidez al poder contrapesar, desde nuestros propios criterios, la diversidad de caras del prisma político, social y cultural de nuestro país y, sobre todo, el amplio colorido del arco iris de intereses que suele animar la tormenta de los debates que fabrican las esferas “más cultas” (dominantes) de la sociedad: Políticos del partido gobernante o de la oposición antes gobernante, ministras y exministras, catedráticos, profesores, presidentes de fundaciones o de federaciones de entidades sociales, padres y madres, miembros de la jerarquía eclesiástica, sindicalistas, activistas de los movimientos sociales y ciudadanía de a pie… emiten sus opiniones y sus veredictos ¿Se dejan ver entre sus ecos, los afanes e intereses que los animan? ¿Es, en efecto, una lucha entre quienes pretenden monopolios sobre la formación en valores de los individuos? ¿En qué lugar han colocado algunos de los que se aplican tan a fondo en ese debate la poderosa herramienta de cambio personal y social ---tan estimada por Lorenzo Milani--- como la objeción de conciencia? Porque hay quienes han llegado a proponer, desde la altura de su respetable autoridad, la desobediencia civil y hasta la insumisión ¿Seguro que no han existido motivos antes, ni hay razones profundas ahora, en la realidad circundante, para hacer uso de esos poderosos instrumentos de rebeldía cívica de un modo mucho más coherente con las creencias desde las que se esgrimen? En todo caso, nunca viene mal encender un haz de luz sobre tanta opinión “desinteresada”. Uno llega incluso a preguntarse si son conscientes todas estas alzadas voces de lo que dicen. Ya se sabe: por la boca muere (o “vive”) el pez.
Como educador plenamente convencido de que una asignatura de una hora de duración a la semana, poco ayudará por sí sola ---la educación no dependerá nunca de una sola asignatura--- a la transformación emancipadora de nuestras prácticas educativas y a nuestra “eficiencia educativa” en la formación de una ciudadanía comunitaria y global, no puedo sentir más que un triste sonrojo, porque a muchos de estos protagonistas del debate, verdaderamente, se les nota que están urgentemente necesitados de una “pasada” intensa por esa Educación para
A FAVOR
- “Un país tiene lo que produce. Si necesita algo, debe fabricarlo. ¿Qué ciudadanía hemos creado? ¿Cuál es el nivel de participación socio-política de los jóvenes españoles? ¿En qué valores están siendo socializados?
- Necesitamos tejer una moral colectiva basada en la práctica de virtudes públicas.
- Los comportamientos solidarios deben ser impulsados a través de una pedagogía del compromiso.
- Toda enseñanza fracasa si no logra formar ciudadanos morales y activistas sociales.
- Es necesario crear un ámbito específico para socializar en los valores morales de nuestro orden constitucional.
- Es necesario analizar los problemas sociales de nuestro tiempo
- Es necesario motivar la participación en la defensa de los derechos humanos mediante una ética de la responsabilidad y de los deberes de la ciudadanía activa.
- La democracia requiere para su reproducción una cultura política de implicación ciudadana.
- El gran reto del siglo XXI es la construcción de una ciudadanía internacionalista para un cosmopolitismo solidario.
- La educación debe transmitir los valores de la ciudadanía como garantía de la integración y de la eliminación de barreras en un momento crítico de encuentro de civilizaciones.
- La educación debe hacerse cargo de un nuevo escenario cultural y social, enfrentando, ahora más que nunca, la función de desarrollar en cada persona un núcleo moral sólido que permita elegir, asumiendo las consecuencias de las decisiones.
- Educar para la responsabilidad es hoy en día y lo será mucho más en el futuro, una de las funciones básicas de la educación.
- Hay valores que resulta imposible indoctrinar, porque por su misma naturaleza educan y son aquellos que pertenecen al universo de la justicia que es el quicio de la ética ciudadana: la libertad, la igualdad, la solidaridad, el respeto activo, la responsabilidad.
- Estado y sociedad civil deben complementarse en la tarea de educar en lo justo y…si la justicia tiene un sentido, y pocos valores tienen más sentido que ella, el horizonte del ciudadano no puede ser sino cosmopolita. Y entonces lo importante y lo urgente, prioritario, es acabar con el hambre, la sed, la enfermedad superable, la muerte evitable, la miseria. Ocurre, sin embargo que estas cosas no se aprenden sólo en la escuela…sino también en la vida familiar, la vida política y los medios de comunicación.
- Con esta asignatura la escuela responde a las necesidades de la sociedad. Cada vez que aparecen problemas (violencia juvenil, drogas, embarazos de adolescentes, racismo, accidentes de tráfico, el fracaso escolar, el vandalismo ciudadano…), la sociedad se vuelve hacia la escuela.
- De lo que estamos hablando es de educación de la libertad, porque no nacemos enseñados y la libertad se aprende de igual modo que se aprende una lengua.
- No nacemos siendo buenos ciudadanos ni tampoco basta con pertenecer a una sociedad democrática para llegar a ser buenos demócratas, nos hacemos ciudadanos de una democracia en buena parte gracias a la educación.
- Conviene una asignatura porque proporciona la oportunidad de reflexionar sobre conocimientos que pueden motivar la convivencia democrática.
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- Ciudadanía, convivencia y política (en su mejor sentido) no se aprenden por ósmosis, sino que merecen y requieren una reflexión específica…
- La educación en valores es una demanda social. Ahora, los temas sociales, la multiculturalidad, la democracia, se impartirán con más eficacia.
- Las democracias no pueden renunciar en aras de un malentendido neutralismo, a la tarea de educar a sus ciudadanos en el conocimiento y la práctica de los fundamentos y valores de la convivencia democrática.
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- - El fomento de la cohesión social y de una mayor participación activa de los ciudadanos en la vida política y social se ha convertido en un tema clave en todos los países europeos.
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- Es un error grave pensar que la educación es asunto de los padres. Debe interesarles y preocuparles, pero es un asunto de la sociedad. No educamos para que los niños vivan al gusto de sus padres, sino para que vivan de la manera que socialmente se pueda exigir de ellos. Esa mentalidad de la propiedad de los hijos por parte de los padres es profundamente errónea.
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- A pesar de todas las críticas que se generan en torno a ella, puede ser una oportunidad de primer orden para transmitir valores esenciales para la convivencia democrática. En un país como el nuestro, tan dado a la discusión visceral, tan poco cultivado en la tradición democrática, una materia como esta no puede redimirnos de todos los males, pero sí puede, a pesar de los políticos, ser un buen pretexto para formar ciudadanos responsables y cultivar virtudes públicas.
- La asignatura se fundamenta en los valores y contenidos de la democracia, la no discriminación, la libertad, los derechos humanos, la justicia social, la cultura de la paz, la no violencia… Valores y contenidos que es sobre lo que debemos decir si compartimos o no.
- Existe una preocupación por un conjunto de fenómenos (creciente desafección política de la juventud, su escasa participación e implicación en la vida pública, rebrotes de tolerancia y racismo…) que se constatan no sólo en la juventud sino en la sociedad en general. Por eso surge en Europa un creciente interés de revitalizar la democracia y la participación, en lo que se define como ciudadanía activa, informada y responsable.
- Es preciso dar vigor democrático a las instituciones, promoviendo desde la escuela virtudes cívicas y la preocupación por lo colectivo.
- En la programación del ministerio no hay nada que pueda ofender la conciencia de nadie y lo que se enseña está total y exclusivamente dentro del marco de los derechos humanos.
- Es obligación de la comunidad política educar en la justicia. Merece la pena que nos pongamos de acuerdo sobre cuáles son esos valores de justicia.
- Si diéramos bien esta asignatura, los alumnos verían lo importante que es conocer las normas y entenderían que los deberes no son caprichos, les enseñaría a ser más responsables, a tener más respeto hacia el otro e incrementar su solidaridad. Esta asignatura no debe ser exclusiva de la escuela.
- EpC es una asignatura obligatoria por ley para lo que no hay alternativa, y no cursarla impediría a los estudiantes la obtención de los títulos académicos correspondientes.
- Ninguna fe puede oponerse a las leyes que emanan de la soberanía popular a través del Parlamento. El Gobierno va a aplicar la asignatura en todo el sistema educativo.
- Tenemos que fomentar la conciencia cívica del alumnado, enseñarles que existen comportamientos y conductas buenas y malas, justas e injustas, decentes e indecentes. ¿O es que, en este caso, los obispos reclaman la neutralidad del sistema educativo? Eso sí que sería relativismo moral.
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- De algún modo, esta asignatura supone el reconocimiento a la labor educativa realizada desde ONGs y los movimientos sociales y educativos, muchos de ellos vinculados a la propia Iglesia Católica.
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- Se hacía urgente hacer más presente en el currículum una dimensión global en los análisis de la realidad próxima y lejana, analizando las causas de las injusticias y educar al alumnado en la proposición de soluciones para esas realidades.
- Es precisamente desde esta perspectiva de la justicia desde donde se reconoce que la educación no puede ser neutral, sino que es la educación la que tiene que proporcionar al alumno un posicionamiento en el momento de elegir entre mantener el mundo tal y como es o participar en su transformación a favor de la justicia para todos.
- Un enfoque participativo, activo, no autoritario del proceso de enseñanza-aprendizaje en
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EN CONTRA
- Se pretende infundir una ideología estatal.
- No debería articularse en asignatura evaluable, sino recorrer las demás de forma transversal.
- La imposición de la asignatura de EpC es una forma sutil de totalitarismo
- Es una consecuencia más de la feroz lucha contra la religión disfrazada de laicismo
- Es un simple error cuyas consecuencias pueden ser muy perjudiciales tanto para los propios alumnos como para el conjunto de la sociedad democrática en que vivimos.
- Supone una seria disminución de los temas que corresponde a otras asignaturas como Filosofía.
- Su implantación carece de justificación y sentido, pues no nos sentimos obligados a alinearnos ni con unos ni con otros, sino, por el contrario, a aprender a pensar libremente y en común, sin que la discrepancia con el otro lo convierta necesariamente en enemigo.
- La nueva materia se convertirá en un instrumento de indoctrinación (transmisión de unos contenidos morales con el objetivo de que el destinatario los asuma y ya no desee estar abierto a otros contenidos posibles; quien se esfuerza por evitar que su interlocutor siga pensando y se abra a nuevos horizontes).
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- Es un sinuoso ataque del laicismo contra la educación religiosa.
- La escuela debe ser neutral, pues nunca vamos a conseguir un consenso en torno a los valores que debe transmitir. Este es un problema que las sociedades pluralistas no pueden resolver.
- Este tipo de educación es imposible.
- Para formar ciudadanos de nada sirve la información que proporcionan los libros de texto y el profesorado. Ser ciudadano de una democracia tiene que ver con ciertos rasgos de carácter y hábitos de comportamiento que no se adquieren mediante el saber que dispensan las asignaturas.
- Llegar a ser un correcto ciudadano demócrata se consigue ejercitando las virtudes cívicas en las múltiples ocasiones que proporciona la vida de los centros educativos. Se trata de una ciudadanía omnipresente, compartida por todo el profesorado y transversal.
- Responde a la ideología del partido en el poder, que plasma esa ideología en las instancias del Estado.
- El poder del Estado no es ilimitado en la imposición obligatoria de contenidos educativos. Existen para él unos límites situados en la coordinación entre principios de intervención democrática del poder y el de autonomía de las familias.
- Existe un desacuerdo razonable sobre cuál sea la manera de preparar a los alumnos para participar en la vida política o asegurar su desarrollo moral.
- El derecho a elegir el tipo de educación que queremos dar (o no dar) a nuestros hijos forma parte de nuestro propio derecho a elegir una concepción del bien, y a ponerla en práctica sin sufrir las interferencias de los poderes públicos.
- Los profesores de los centros públicos están obligados a renunciar a cualquier forma de adoctrinamiento ideológico, única actitud compatible con el respeto a las familias que no han elegido para sus hijos centros docentes con una orientación ideológica explícita. Esto es aplicable a los propios centros y al legislador.
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- En la educación en valores morales, los padres tienen un papel prioritario sobre el sistema educativo.
- Cualquier asignatura que no tenga el respaldo de una disciplina científica corre el riesgo de convertirse en un instrumento de adoctrinamiento, por eso esta asignatura está mal planteada y mal enfocada, se devaluará y acabará fracasando. Además, desvirtúa dos asignaturas clásicas tradicionales, la filosofía y la ética.
- Los profesores no están obligados a seguir directrices de carácter ideológico.
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- Los contenidos propuestos son un conglomerado de temas sin rigor ni hilo conductor. Los riesgos de adoctrinamiento son enormes. La clave para una buena formación cívica es el reforzamiento de las humanidades. Y esto es justamente lo que no se ha hecho.
- Esta nueva materia enseña criterios y valores con los que muchos padres estamos en desacuerdo porque incluyen el parecer de Gobierno en cuestiones como la familia, el matrimonio o la educación.
- La educación afectivo-emocional pertenece al estricto ámbito familiar.
- La nueva materia supone un claro riesgo de que la escuela se convierta en el lugar de transmisión, no de unos conocimientos, sino de una ideología determinada., además de no aportar ningún valor académico a los alumnos.
- Tal y como está planteada la asignatura obligatoria podría convertirse en un instrumento para transformar la ideología oficial de la escuela pública.
- Supone la pretensión del gobierno de imponer una asignatura que tiene como objeto configurar un modelo determinado de ciudadano. Esto sería un grave error.
- Tanto el laicismo como los fundamentalismos religiosos son enemigos de la libertad y, si logran imponerse, conducen inexorablemente al totalitarismo.
- La asignatura no debería traspasar la frontera de aquellos contenidos de naturaleza moral o que presupongan un determinado modelo de sociedad o de persona. Temas como el modelo de familia o el matrimonio deberían quedar fuera y no debería ser ni obligatoria ni evaluable.
- La asignatura de EpC debería ser igual que la de Religión Católica, opcional. Ser puntuable y obligatoria, como forma de adoctrinamiento como pretende Zapatero, es un totalitarismo que sólo pretende plegar a los menores hacia las tesis políticas del Gobierno, amaestrándolos en su ideología, para crear un pensamiento único, acrítico, es decir, como instrumento de poder y amaestramiento de futuros votantes, fuera de los valores éticos del derecho natural.
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- El modelo de escuela que pretende el Gobierno de Zapatero es un alarde de talante doctrinario, laicista y profundamente sectario, todo un atentado a las libertades que contempla nuestra Carta Magna.
- La asignatura confirma las sospechas de la sociedad civil sobre el adoctrinamiento ideológico y la vulneración de la libertad de los padres para elegir la educación que quieren para sus hijos.
- La carga ideológica es aún más fuerte en Andalucía, porque se trata seguramente de hacer una prueba en un feudo socialista, antes de implantarlo en el resto de Comunidades. Los niños andaluces serán, si no lo remedian sus padres, el conejillo de indias de Educación para
- Constituye una intromisión del Estado en la educación moral de los alumnos. Estamos, de alguna manera, frente al intento de imponer cierto tipo de ética inspirada en el laicismo, puesto que pretende educar en moral ignorando las tradiciones religiosas, la existencia de Dios y la misma dimensión trascendente de la persona.
- Hay una enorme carga de ideología postmoderna, de la mano de la ideología de género y la diversidad de opciones afectivo-sexuales. Según esta concepción, que ha inspirado la aprobación del llamado matrimonio homosexual, el sexo biológico no es lo decisivo, sino la asignación de roles que cada cultura asigna al hombre y a la mujer. Una sociedad ilustrada puede y debe prescindir de esos roles, y otorgar primacía absoluta a la orientación de cada individuo.
- Al igual que
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- La asignatura impone el relativismo moral. La verdad no juega papel alguno en los Decretos que desarrollan sus contenidos. En lugar de la búsqueda de la verdad, se propone al alumno que elabore su propia verdad, mientras lo emotivo desplaza al conocimiento racional.
- El objetivo de ideologizar a los alumnos es básico para el Estado. Al incluir entre los contenidos de EpC cuestiones como la condición humana, la identidad personal, la educación afectivo-sexual, o la construcción de la conciencia moral, la nueva asignatura supone una intromisión ilícita en el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones morales y religiosas. Denunciamos que no es legítimo ni moral que el Estado sustituya a las familias en su labor educativa, ni usar la escuela como instrumento de transmisión ideológica, ni imponer un determinado sistema de valores, y hacerlo pasar por universal, que no lo es.
- Es viable enseñar de acuerdo con una antropología personalista, verdaderamente adecuada a la naturaleza personal del ser humano. Estas leyes lo dificultan y lo obstaculizan gravemente, pero es viable recurriendo a la responsabilidad de los profesores y de los centros, en particular de los centros católicos. Seguro que en ellos no se enseñará nada que sea contrario al carácter propio de los centros. Como dicen los obispos, los centros católicos no incluirán en sus programas los contenidos de los Reales Decretos que desarrollan
- La oposición a esta EpC no se debe al mayor o menor impacto que pueda tener, sino a la injusticia intrínseca de la medida, que quebranta los derechos fundamentales de las personas y de la escuela.
- Esta EpC no presagia nada bueno, no presagia que vayamos a tener ciudadanos mejor formados, como todos deseamos, conscientes de sus derechos y deberes, verdaderamente críticos ante el pensamiento políticamente correcto, capaces de desarrollar su inteligencia y de modo íntegro su personalidad. Esto no se puede conseguir con una conciencia moral uniformada en criterios desestructuradores de la identidad personal. Por esta vía no se consiguen personas mejor formadas, y por lo tanto tampoco se puede esperar que haya ciudadanos responsables y activos.
- Cuando el decreto habla de tolerancia, libertad, diálogo y concordia, las dirige hacia intenciones ideológicas que no son aceptadas por toda la sociedad y se omiten en el texto valores como el esfuerzo, el trabajo y la disciplina.
- Queremos educar a nuestros hijos como buenos ciudadanos y por eso nos oponemos a que se les impartan valores ajenos a nuestras convicciones respecto al sentido de la vida, los fundamentos de la moral o la diversidad sexual.
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- Quienes nos veamos obligados a impartir esta presunta materia…no recurramos a ningún libro de texto, ofrezcamos una introducción a la Ética y a
- Carece de objetivos académicos, contenidos y metodología concretos y queda abierta a la improvisación y contingencia de las aulas. Es inadmisible que la metodología se reduzca a un debate y un diálogo improvisados, sin garantías de rigor, con elección o invención de temas del momento, o asuntos interesados, donde las iniciativas y toma de decisiones provengan del uso sistemático del debate, procedimiento imprescindible en esta área.
- Colaborar con esta materia es colaborar al mal.
- Se hace prevalecer una antropología sin Dios y sin Cristo.
- Se abordan muchas cuestiones que no interesan a los adolescentes, mientras que se insiste poco en que no se puede circular con una motocicleta a escape libre, sin casco y bebido.
- Urge reclamar unos contenidos diferentes en esta materia educativa, que se ciña a
