2002

sábado, 19 de diciembre de 2009

Vemos lo que somos. Cuento por Navidad (Adaptación)

Como sabéis, hay un anciano que se sienta a menudo en el escudo de piedra que se encuentra a la entrada del pueblo. Y me cuentan que hace unos días, un joven matrimonio paró su coche a un lado de la carretera y bajó a preguntarle:
- Oiga, no somos de aquí, pero queremos comprarnos una casa en eso que llaman “Jardines de Gerena”. ¿Cómo es la gente de este pueblo?
- A esta pregunta el anciano contestó con otra: ¿Y cómo es la gente del sitio del que ustedes vienen?
- Pues dicha sea la verdad, es gente egoísta, desconfiada y poco dada a ayudar a los demás.
- ¡Así son también los habitantes de este pueblo! –les respondió el anciano.
Y dicen que el joven matrimonio volvió a subir en su coche y, tras despedirse no sin cierta desazón por la respuesta del anciano, prosiguió su camino. Nadie sabe si finalmente compraron la casa que buscaban.
Poco después, otro joven matrimonio acompañado de sus dos hijos pequeños, paraba su todoterreno a la entrada del pueblo y formulaba al anciano la misma pregunta:
- Oiga, buen hombre, no somos de aquí, pero hemos adquirido una vivienda en lo que llaman “Jardines de Gerena”, ¿cómo es la gente de este pueblo?
El anciano, de nuevo, contestó con la misma pregunta:
- ¿Cómo era la gente de donde ustedes vienen?
- Pues dicha sea la verdad, contestó la mujer, eran muy buenas personas, generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Teníamos tantos amigos y tantas amigas que nos ha costado mucho separarnos de ellos.
- ¡También las gentes de Gerena son así! –respondió el anciano. Y los vio alejarse con caras alegres y complacidas, mientras los niños se despedían desde las ventanillas del vehículo con sus manitas en abanico.
Un cabrero, que en la cuneta pastoreaba con sus animales y había podido escuchar ambas conversaciones, le dijo al anciano:
- Antonio, ¿cómo has podido darles dos respuestas tan distintas cuando te han preguntado lo mismo?
- Mira – respondió- cada persona lleva el universo en su corazón. ¡Quien no ha sabido encontrar nada bueno en su pasado tampoco lo encontrará aquí! En cambio, aquellos que tenían amigos en su pueblo o en su barrio, también aquí sabrán encontrar amigos y amigas leales y fieles. Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas. ¡Encuentran siempre lo que esperan encontrar!
MIS MÁS SINCEROS DESEOS DE FELICIDAD COMPARTIDA A TODOS Y A TODAS.

6 comentarios:

J.Joaquín Santos dijo...

Bonito relato y con moraleja...

Un saludo Leo!!

José Manuel Martínez Limia dijo...

Pues como el cuento Leo, los mismos y mejores deseos para ti. De corazón.

GRUPO GERENA LIBRE Y ABIERTA dijo...

Felicidades Leonardo, bonito y curioso relato.

Un saludo.

Felipe Marín Álvarez dijo...

Desde luego el relato da que pensar.
Buen ejercicio ese de pensar.

Un abrazo.

ALVARO ARIAS dijo...

Como siempre, genial. ¡Feliz Navidad!

peralta dijo...

muy buen mensaje, si señor
todos tenemos mucho que aprender